La candidatura de Bachelet a la ONU generó un nuevo choque político entre el gobierno saliente y la oposición.
El presidente electo, José Antonio Kast, respaldó las críticas del Partido Republicano y advirtió que la candidatura de Bachelet a la ONU no debe transformarse en un compromiso heredado para la próxima administración.
Desde Hungría, donde realiza una gira internacional, Kast afirmó compartir los cuestionamientos del timonel republicano Arturo Squella. “No queremos que un gobierno saliente deje amarrados los destinos del país en ningún sentido”, sostuvo.
El debate comenzó tras la confirmación de la expresidenta Michelle Bachelet como postulante a la secretaría general de Naciones Unidas, decisión impulsada por la administración de Gabriel Boric.
La determinación fue duramente criticada por dirigentes republicanos, quienes consideran que debió discutirse con el futuro gobierno.
Críticas por el momento de la nominación
Squella calificó la decisión como una “avivada” y aseguró que se trata del “amarre más grande” del Ejecutivo antes de dejar el poder. Además, sostuvo que la postulación divide al país y podría implicar gastos que Chile no está en condiciones de asumir.
El líder republicano también cuestionó la política exterior del actual gobierno, señalando que ha afectado la imagen internacional del país y que decisiones de este tipo deberían adoptarse con mayor consenso político.
Kast, en tanto, evitó pronunciarse sobre la idoneidad de Bachelet. “Respecto del tema de la nominación a la ONU y de la expresidenta Michelle Bachelet, no me voy a pronunciar antes de asumir el cargo en propiedad”, indicó.
De esta forma, el presidente electo mantuvo su postura de esperar el cambio de mando del 11 de marzo para fijar una posición oficial, aunque dejó claro su rechazo a que el Ejecutivo tome decisiones internacionales que condicionen a la futura administración.



